Nueva contaminación transgénica en Uruguay: reclaman que se garantice derecho a producción no transgénica


https://www.flickr.com/photos/cimmyt/La Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas hizo llegar hoy a la Comisión para la Gestión del Riesgo (CGR) y a los miembros del Gabinete Nacional de Bioseguridad (GNBio) una carta y un nuevo estudio que dio cuenta de la presencia de proteínas transgénicas en semillas de maíz de productores de la propia Red.

Se configura así un nuevo caso de contaminación transgénica en maíces criollos de Uruguay, lo que supone un perjuicio para los productores en algunos casos y una amenaza a la conservación in situ de las semillas criollas. Plantea además las graves dificultades para la aplicación de la política de “coexistencia regulada” que rige sobre transgénicos en el país.

Con la asunción de nuevos ministros el 1º de marzo, y por tanto una nueva conformación del GNBio, la Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas a través de una misiva advirtió este jueves que nuevos análisis realizados en la Cátedra de Bioquímica de la Facultad de Química detectaron presencia de proteínas transgénicas en muestras de semillas de maíz criollo de los departamentos de Canelones y Treinta y Tres. Las muestras de maíz habían sido recolectadas por los técnicos y productores de la Red de Semillas durante 2014. La carta enviada a las autoridades adjuntó el informe técnico del estudio.

La Red está conformada por más de 200 emprendimientos familiares, que involucran a más de 350 productores y productoras en 13 departamentos del país. Nació en 2004 a iniciativa de la Asociación de Productores Orgánicos del Uruguay (APODU) y REDES – Amigos de la Tierra Uruguay, con la participación de la Facultad de Agronomía a través del Centro Regional Sur. El principal objetivo de la Red es el rescate, revalorización y mantenimiento de nuestros recursos fitogenéticos, para contar con semillas criollas de calidad.

En 2013, a pedido de la Cooperativa GRANECO, que desarrolla un proyecto de producción de granos no-GM, investigadores de la Facultad de Química de la Universidad de la República analizaron muestras de semillas de maíz criollo que serían utilizadas en ese emprendimiento. Esto se concretó a través de un convenio que REDES – AT tiene con esa Facultad. Entre las muestras analizadas se detectó contaminación en semillas de maíz criollo procedentes de la zona de la Quebrada de los Cuervos, en Treinta y Tres.

En ese entonces la Red de Semillas llamó la atención sobre las dificultades de aplicación del Decreto Presidencial 353/008, que rige sobre transgénicos y estipula la “coexistencia regulada”, que implica el establecimiento de mecanismos que garanticen el derecho de los agricultores a producir cultivos genéticamente modificados o no genéticamente modificados.

Ese mismo año la Red realizó una convocatoria abierta a productores de maíz no transgénico a manifestar su interés en mantener la identidad no transgénica de sus granos. Fueron en total 56 los productores interesados, que integraron una lista que fue enviada a la CGR y a los ministros del GNBio. Se adjuntó en ese entonces una nota en la que esos productores solicitaron que se instrumentaran las medidas necesarias para salvaguardar su derecho a producir maíz no genéticamente modificado. Sólo el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, a través de la Dirección Nacional de Medio Ambiente, acusó recibo de la nota y se generó una instancia de reunión con representantes de la Red de Semillas.

Antes, en 2009, una investigación realizada por las facultades de Agronomía, Química y Ciencias de la Universidad de la República, solicitada por REDES – AT, había constatado la contaminación transgénica en el país en cultivos de maíz no modificado genéticamente. En aquella oportunidad tres de los cinco casos estudiados con muestras de maizales de varios campos de Uruguay presentaron contaminación.

La nueva contaminación transgénica de maíz criollo confirmada ahora pone de manifiesto una vez más que la política de “coexistencia regulada” no ha sido efectiva. El Estado sigue sin poder garantizar a los cultivadores de maíz no transgénico su derecho a producir de esa forma.

La Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas reiteró en la carta enviada hoy a la CGR y al GNBio su solicitud de que se tomen las medidas necesarias para respetar el derecho de los productores a optar por modalidades productivas que no impliquen el uso de transgénicos.

El tema de los impactos de los transgénicos y de sus paquetes tecnológicos adjuntos se vuelve más relevante aún a la luz de los hallazgos del grupo de expertos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 20 de marzo ese grupo dictaminó que existen pruebas suficientes de que el glifosato, herbicida usado en cultivos de soja y maíz transgénicos tolerantes al mismo en Uruguay y numerosos países en la región y el mundo, puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos (linfoma no Hodgkin).

Por más información:

REDES – Amigos de la Tierra Uruguay
Pablo Galeano
098 579 350
pablogaleano71@gmail.com