Se mueve la Tierra


Expresiones de solidaridad se suceden en todo el mundo para socorrer a los damnificados en Haití

El terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter que azotó Haití el 12 de enero, causando la muerte de más de 200.000 personas y afectando directamente a otros 3 millones, ha provocado distintas muestras de solidaridad por parte de la comunidad internacional, que ha intentado aliviar la situación de caos y desastre que se vive en ese país centroamericano.

Desde el plano social, varias organizaciones se han pronunciado al respecto, tanto para sumarse a los pedidos de solidaridad como para reclamar que ésta no justifique las situaciones que han sumido a Haití históricamente en la pobreza.

“Las grandes potencias colonialistas (Francia y Estados Unidos, en destaque) que han empobrecido y violentado a la sociedad haitiana durante siglos, tienen una responsabilidad directa e ineludible no solo de socorrer a las víctimas del terremoto, sino de canalizar recursos suficientes para la reconstrucción del país, respetando de una vez por todas la soberanía y la autodeterminación haitianas. En lo sucesivo, se impone una responsabilidad histórica para los gobiernos de esas potencias y de los países latinoamericanos, que no puede limitarse a la donación pasajera de recursos para las tareas de socorro”, dice parte de una declaración emitida por la Secretaría del Grito de los Excluidos/as Continental, una articulación de movimientos sociales que actúa en toda América.

“Es necesario mantener en alto la lucha por la reparación histórica y anulación de la deuda externa que pesa sobre Haití, así como alertar ante los previsibles intentos que vendrán por legitimar la intervención militar de la MINUSTAH (sigla en francés de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití), que ahora pretenderá presentarse como la única fuerza capaz de contribuir a la atención de la crisis post-terremoto. Debemos seguir insistiendo en la ilegitimidad de esa fuerza de ocupación instalada en el país desde el 2004 y que ha contribuido en muy poco al mejoramiento de la situación política y social del país”, agrega la declaración.

Por su parte, la organización campesina de base Vía Campesina hizo un llamado a la solidaridad internacional, a través de un comunicado que decía lo siguiente: “No podemos dejar de recalcar y denunciar que los efectos de cualquier catástrofe natural se agudizan siempre en contextos de pobreza, de vulnerabilidad y de exclusión. Somos conscientes de que estas fuerzas de la Naturaleza no son controlables ni previsibles, y que éstas no son responsabilidad de la comunidad internacional; sin embargo, la pregunta es, ¿cómo es posible que esa misma comunidad internacional siga permitiendo un mundo cimentado sobre semejante injusticia e inequidad, la misma que multiplica los efectos destructores y el número de víctimas de un terremoto como el que ha sufrido Haití?”.

También la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) inició una campaña internacional de solidaridad con el pueblo de Haití. Al igual que otras organizaciones, AMARC reconoció en su pedido que Haití enfrentaba enormes problemas antes del terremoto, y solicitó que se apoye a las radios comunitarias afectadas por el sismo, mediante una asistencia que incluya “donaciones de equipos y apoyo financiero”.

Incluso desde Gaza, un grupo de palestinos ofreció enviar ayuda al devastado país centroamericano.

En declaraciones que reprodujo el medio estadounidense Democracy Now!, Jamal Al-Khudari, del Comité contra el Sitio de Gaza, declaró: “Estamos enviando donaciones porque nosotros, los palestinos, hemos sufrido mucho y nos sentimos más cerca del sufrimiento del pueblo de Haití que otros pueblos del mundo. Sufrimos mucho y sentimos su sufrimiento, por eso es que decidimos donar desde el centro del sufrimiento, desde Gaza sitiada”.

Nota publicada en Radio Mundo Real el 20 de enero. La puede leer y escuchar en:
http://www.radiomundoreal.fm/Se-mueve-la-Tierra