Por Justicia Ambiental y Social

Foro Virtual «Soberanía alimentaria en políticas departamentales de Uruguay»
Organizan: REDES Amigos de la Tierra Uruguay y la Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas

Fecha: Miércoles 29 de julio
Hora: 18:30 de Uruguay

Transmisión en vivo desde el Facebook de REDES-AT: https://www.facebook.com/events/574110526603762/

Participan:

Graciela González – Productora agroecológica, integrante la Coordinación Nacional de la Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas del Uruguay.

Ing. Agr. Isabel Andreoni – Directora de la Unidad Montevideo Rural, Intendencia de Montevideo.

Dr. Ing. Agr. Matías Carámbula – Profesor de Sociología Rural en la Facultad de Agronomía – Udelar. Ex Director General de Agencia de Desarrollo Rural, Intendencia de Canelones.

Modera: Karin Nansen – REDES-AT.

Apoyan: Fundación Heinrich Böll, Amigos de la Tierra Internacional y Transnational Institute (TNI).

REDES-AT y la Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas de Uruguay invitan a este foro virtual para compartir y analizar experiencias de políticas públicas departamentales, como las de Montevideo y Canelones, que promueven la soberanía alimentaria y la agroecología.

Convocamos a compañeras y compañeros de movimientos y organizaciones sociales rurales y urbanas, del país y de la región, para avanzar en estos debates. Este año se llevarán a cabo las elecciones departamentales en Uruguay, un momento clave para impulsar políticas públicas para la soberanía alimentaria desde una mirada territorial, integrando la justicia social, ambiental, de género y económica. Es necesario que participemos en el diseño y la promoción de estas políticas públicas para garantizar el derecho a la tierra, al agua, a las semillas y a una alimentación sana para todxs.

Defender la soberanía alimentaria es reafirmar el derecho colectivo de los pueblos a decidir sus propias políticas, estrategias y sistemas de producción, distribución y consumo de alimentos agroecológicos, semillas criollas y plantas nativas, en base a la producción campesina, familiar y cooperativa, reconociendo el papel clave de las mujeres como sujetos políticos.

Con la crisis de la COVID-19 ha quedado clara la necesidad imperiosa de defender la sustentabilidad de la vida, cuidando los sistemas ecológicos y la biodiversidad, que están fuertemente amenazados por la ocupación de los territorios por grandes empresas que buscan garantizar la acumulación de capital.

Durante esta pandemia ha quedado una vez más en evidencia la importancia de la soberanía alimentaria. Esto implica garantizar el derecho de productoras y productores familiares de alimentos a continuar produciendo en condiciones de vida digna recibiendo una retribución justa, así como el derecho de las clases populares a acceder a alimentos sanos en cantidades suficientes y a precios justos. También promueve el protagonismo y la autonomía económica de las mujeres, así como facilitar el intercambio y recambio generacional, garantizando el acceso a la tierra para las juventudes, particularmente en sistemas de producción cooperativos/asociativos.

Como en todo el mundo, la producción campesina, familiar, cooperativa es la que produce los alimentos frescos necesarios para alimentar a la población y abastece mayoritariamente el mercado nacional y local. El agronegocio no nos alimenta. Por el contrario, amenaza la producción de alimentos, la salud de las personas y de los sistemas ecológicos, contamina las aguas, erosiona la biodiversidad y los suelos, para producir principalmente materias primas para la industria alimentaria.

Uno de los riesgos de esta y otras crisis sistémicas es perder la capacidad soberana de alimentarnos y pasar a una mayor dependencia de la industria agroalimentaria, que prioriza el lucro por encima de nuestra salud. Ello nos expone a la especulación con los alimentos y al incremento exponencial de los precios de la canasta alimentaria.

Por ello, en el contexto de la crisis consideramos que hoy más que nunca es necesario fomentar en Uruguay y la región la soberanía alimentaria, lo cual implica: generar las condiciones para aumentar la producción de alimentos agroecológicos de la producción familiar y la agricultura urbana, reconocer el papel clave de las mujeres en la producción de alimentos, que ellas y las juventudes puedan acceder a la tierra, al agua, a las semillas nativas y a los medios de producción. Así contribuiremos al uso sustentable de los bienes naturales, junto a la conservación de ecosistemas, de la biodiversidad, de la calidad y cantidad de agua, de las semillas criollas y plantas nativas.

En ese marco es fundamental la aplicación de políticas de promoción y apoyo a los sistemas agroecológicos justos de producción, distribución y comercialización de alimentos, tanto a nivel rural como urbano. Es necesario apoyar el rescate, multiplicación y distribución de semillas criollas y plantas nativas para abastecer a los predios y a la agricultura urbana.