Bueno regular


http://www.flickr.com/photos/millzero/Uruguay: Trabajadores de la pesca reclaman políticas de Estado

Afortunadamente, algunos sindicatos de Uruguay han incorporado el concepto político de soberanía alimentaria a sus discursos. Un ejemplo es el Sindicato Único de los Trabajadores del Mar y Afines (SUNTMA), que ha adoptado dicha propuesta -planteada originalmente por la Vía Campesina en la Cumbre Mundial de la FAO de 1996- para reclamar mayor intervención estatal en las políticas pesqueras.

Algunos datos que maneja el sindicato son preocupantes: en Uruguay, debido al uso de redes de arrastre, unas 140 mil toneladas anuales de pescado comestible -fundamentalmente juveniles que no alcanzan la talla comercial- son arrojadas al mar. “Por cada barco con pescado que llega a puerto se tiran dos al mar. El arrastre es depredatorio y afecta el ecosistema”, denuncia el presidente del SUNTMA, José Franco.

El gremio apuesta a una explotación planificada de las riquezas acuíferas a través de propuestas concretas, como la conformación de un Ministerio de Intereses Marítimos, Fluviales y Portuarios; el desarrollo de una marina mercante nacional y una flota pesquera del Estado; la creación de un ente testigo para mejorar la accesibilidad de los productos y políticas educativas que permitan incorporar, desde la niñez, el consumo de pescado como parte de nuestra dieta.

Además, los trabajadores hablan de desarrollo de la construcción naval, de la aprobación de una Ley de Pesca para preservar los recursos y de la consolidación de un mercado de acopio para la pesca artesanal.

“En Uruguay la flota pesquera está obsoleta. Son construcciones con 30 años y eso lo comprobaron la Universidad de la República y delegaciones europeas. La flota estatal va de la mano de una planificación de las políticas pesqueras, que incluya barcos multipropósito para evitar la zafralidad, y de un desarrollo de la construcción naval, complementando cadenas productivas con el MERCOSUR”, argumenta Franco.

El dirigente señaló que las políticas intervencionistas a través de este tipo de entidades son útiles para la regulación de precios, y que “no fue casual” que la estrategia neoliberal las haya liquidado, ya que así facilitó el ingreso de las multinacionales al mercado. “Una ama de casa en Uruguay paga por la merluza que exportamos hacia España hasta el triple de lo que paga una ama de casa española. Es una terrible contradicción”, se queja el presidente del SUNTMA.

La dictadura militar definió, según Franco, que “la mejor política pesquera era que no hubiera política pesquera”, y eso propició la concentración en oligopolios y monopolios, como el del Frigorífico Pesquero del Uruguay (Fripur).

Nota publicada en Radio Mundo Real el 29 de julio. La puede leer y escuchar en: http://www.radiomundoreal.fm/Bueno-regular