Aumenta criminalización del MST en Brasil: principales perjudicados son los estudiantes
Prensa March 12th, 2009
Si lo desea, firme abajo esta declaración contra el cierre de escuelas itinerantes del MST
REDES – Amigos de la Tierra Uruguay repudia el accionar del Ministerio Público y del gobierno del estado brasileño de Rio Grande do Sul (RS), que cerraron unas ocho escuelas itinerantes del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil (MST). Asimismo, REDES rechaza las declaraciones de uno de los integrantes del Consejo Superior del Ministerio Público Estatal, Gilberto Thums, quien dijo al diario Expansão que el Foro Social Mundial, instancia de reunión de los movimientos sociales generalmente realizada en Porto Alegre (RS), es un espacio de reunión de “terroristas y marginales”.
La actitud del gobierno y Ministerio Público de RS no es más que una nueva ola de criminalización de los campesinos sin tierra brasileños (que luchan por la reforma agraria y la soberanía alimentaria), con el objetivo de favorecer a las transnacionales de los agronegocios, especialmente del sector forestal-celulósico, como la compañía sueco finlandesa Stora Enso.
REDES - Amigos de la Tierra Uruguay alerta que la decisión de la gobernadora Yeda Crusius y del Ministerio Público confirma una resolución de diciembre de 2007 de esa administración del gobierno estatal, cuando se propuso “extinguir” al MST.
El argumento del Ministerio es que los niños formados en las escuelas itinerantes son “adoctrinados”, pero dirigentes del MST demostraron que los cursos lectivos seguían el programa establecido por la Secretaría de Educación del Estado.
Desde los primeros campamentos luego de su nacimiento en 1984, el MST se preocupó por la educación del pueblo campesino. “Un campo productivo, donde exista vida digna y donde se garantice el abastecimiento de las ciudades sólo es posible con un pueblo educado y culto”, señala el movimiento en un documento difundido estos días.
Justamente Rio Grande do Sul fue pionero en el surgimiento de las escuelas del MST, porque fue allí donde se instalaron los primeros centros educativos en 1996, que han contado con el apoyo de los gobiernos del estado, lo que por ejemplo llevó a que esas aulas de estudio adquirieran carácter legal. Todos los estudiantes son matriculados en una escuela base, estatal e instalada en un asentamiento, y pueden concurrir a clases en sus campamentos. Las escuelas que están en los campamentos se trasladan junto con ellos y por eso se las denomina “itinerantes”.
El MST afirma que “entre los principios pedagógicos se destacan la educación por y para el trabajo y la solidaridad, y para la transformación”.
“Cuando la educación escolar se vincula con el mundo del trabajo y la práctica social de una comunidad, los estudiantes construyen una cultura de valorización de su persona, de su familia, de su trabajo. Como en la actualidad el espacio de trabajo de campesinos y campesinas es altamente socializador, inclusive en las prácticas comerciales, al tomar contacto con otras realidades el estudiante desarrolla una postura de alteridad, tolerancia, de pluralidad de pensamiento y de concepciones del mundo”, explica el MST en su documento.
Además de Rio Grande do Sul, actualmente hay escuelas itinerantes funcionando en Paraná, Santa Catarina, Goiás, Alagoas, Pernambuco y en Piauí, con más de 3.000 niños y adultos concurriendo a clases.
Lula cada vez más lejos de la reforma agraria
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha venido recibiendo presiones para que fortalezca su accionar contra el MST, en lo que ha puesto empeño a pesar de que ese movimiento social, que reúne a millones de campesinos, fue fundamental para su ascenso a la presidencia. Sin embargo, bajo el gobierno Lula la reforma agraria se estancó porque lejos se ha estado de expropiar la cantidad de tierras improductivas necesarias para otorgar a los campesinos a fin de que las trabajen y alimenten a la población nacional. El principal dirigente del MST, Joao Pedro Stédile, ha sido más enfático aún varias veces: “la reforma agraria retrocede con el gobierno Lula, que ha abierto aún más las puertas al capital transnacional para que desarrolle sus agronegocios”.
Paralelamente al cierre de las escuelas itinerantes un enfrentamiento entre integrantes del MST y guardias de seguridad en una estancia del estado de Pernambuco terminó con la muerte de cuatro de esos guardias y un campesino herido. Los trabajadores rurales explicaron que actuaron en defensa propia, pero desde los tres poderes del Estado se los criticó duramente, lo que no ocurre cuando son ellos los asesinados por los guardias de las empresas.
El MST recuerda que siempre han sido los trabajadores rurales los que han padecido la violencia, tal cual lo exponen las estadísticas: de 1985 a 2007 cerca de 1.500 campesinos fueron asesinados.
Es por eso que el movimiento, integrante de la red internacional Vía Campesina, sigue en su lucha por la reforma agraria, la soberanía alimentaria y la defensa de los derechos de los trabajadores rurales y de la población brasileña en general.
El lunes, y en el marco del Día Internacional de la Mujer, celebrado un día antes, mujeres de la Vía Campesina Brasil ocuparon un puerto de Aracruz Celulosa, compañía de ese país, en Barra do Riacho, en el norte del estado de Espírito Santo. Unas 1.300 personas participaron de la manifestación.
“El objetivo de la acción es denunciar la concentración de tierras en poder de Aracruz, que son usadas para las plantaciones de eucaliptos, lo que perjudica la soberanía alimentaria; y denunciar también el traspaso de recursos públicos del Estado a esa multinacional, que han aumentado inclusive luego de la crisis mundial”, difundió la Vía Campesina.
Las tierras con las que no cuentan los campesinos brasileños para trabajar y alimentar a la población de su país, porque la reforma agraria retrocede, son las que sí son brindadas a las empresas transnacionales, que dejan a cambio erosión de suelos, desertificación, escasez de agua, comunidades desplazadas, despoblamiento del medio rural. Privatización de las ganancias y socialización de las pérdidas.
También el lunes, cerca de 700 mujeres de la Vía Campesina ocuparon en RS una estancia de Votorantim Celulosa y Papel, otra empresa brasileña del sector, acción que incluyó el corte de eucaliptos en el área. El objetivo fue denunciar las consecuencias de los monocultivos de árboles en la región, como la escasez de agua para consumo humano, animal y para la producción, la desertificación y las afecciones sobre la biodiversidad.
En otro comunicado, la Vía Campesina y la Federación de Trabajadores de la Agricultura Familiar, explicaron que se manifiestan para defender la agroecología, la biodiversidad, la agricultura campesina realizada en cooperación, la producción de alimentos saludables, la reforma agraria, la salud y educación gratuita y de calidad para toda la población.
REDES - Amigos de la Tierra Uruguay se hace eco de todas estas reivindicaciones, por las cuales trabajamos todos los días. Reiteramos nuestro absoluto rechazo al cierre de las escuelas itinerantes del MST y a las manifestaciones de corte reaccionario con respecto al sano trabajo de los movimientos sociales durante el proceso Foro Social Mundial.
Firme en apoyo a esta declaración si así lo desea
CORNETTE Véronique, Bélgica
Bibiana Duffau, Uruguay
Miguel Puigvert, Argentina
Catalina, Uruguay
Viviana Barreto, Uruguay
Carla Gisele Batista,
María Martha Delgado Sóñora,
Ingrid Kossmann,
José Elosegui,
Pablo,


















